Esta foto tomada a finales de diciembre de 2012 es la mejor alegoría de la filosofía de FISAN y de nuestro lema “Sabor Tradicional”  para expresar el carácter  de nuestra marca.

Tras un encuentro casual en plena dehesa, la imagen de nuestro cerdo ibérico persiguiendo a su predecesor en la escala evolutiva, el jabalí, ilustra perfectamente como a través de siglos y siglos de selección racial el hombre ha conseguido transformar un ser vivo libre, salvaje y de difícil captura en un animal con unas características extraordinarias capaz de satisfacer las mayores exigencias en cuanto a aprovechamiento, calidad y cualidades organolépticas.

En este caso concreto, estos cerdos ibéricos oscuros, rechonchos y con pata fina serán parte de la Gran Reserva FISAN y quizás alguno forme parte de nuestra Gran Reserva  Edición Limitada para el año 2017.

De cualquier forma, ahora que empezamos un nuevo año, si algo queremos ilustrar con esta imagen es como la producción tradicional de los productos derivados del cerdo ibérico hace posible que se conserven algunos elementos ancestrales de nuestro paisaje y nuestra cultura, incluido el ecosistema singular y sostenible que los acoge a ambos: la dehesa.

Por eso, todos los que disfrutamos del placer de saborear un buen producto ibérico FISAN podemos sentirnos orgullosos por contribuir a sostener un modelo de explotación e industria tradicional único en el mundo.