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Espaguetis a la Carbonara con Guanciale Ibérico FISAN


Un plato que destila carácter, cremosidad y una elegancia rústica al elevar un estandarte de la tradición romana desde el respeto absoluto por el producto ibérico. Esta propuesta reinterpreta la carbonara clásica, sustituyendo la contundencia habitual por la sensibilidad de la dehesa, donde el Guanciale de Bellota 100% Ibérico FISAN se convierte en el eje vertebrador de la receta. Su grasa infiltrada, fundida lentamente, se funde con la yema de huevo y el Pecorino para crear una ‘carbocrema’ de textura sedosa y un brillo casi nacarado. El resultado es una armonía perfecta de matices salinos y profundos, donde el toque de pimienta recién molida aporta el contrapunto fresco necesario para equilibrar la intensidad y el aroma a bellota que impregna cada spaghetti.
INGREDIENTES

 

  • Pasta: 200g de Spaghetti (preferiblemente de grano duro y trefilados al bronce para que agarren bien la salsa).
  • Guanciale: 100g-120g de Guanciale de Bellota 100% Ibérico FISAN.
  • Queso: 60g de Queso Pecorino Romano auténtico (rallado fino). Si prefieres un sabor menos salado, puedes usar 30g de Pecorino y 30g de Parmigiano Reggiano DOP.
  • Huevos: 4 yemas de huevo grandes (de gallinas camperas si es posible, para un color más dorado).
  • Pimienta: Pimienta negra en grano, recién molida generosamente.
  • Sal: Para el agua de la pasta.
ELABORACIÓN

1. Preparación del Guanciale Ibérico FISAN

  1. Limpieza: Retira la corteza exterior dura del guanciale FISAN y la parte superficial de pimienta si fuera excesiva.
  2. Corte: Corta el guanciale en tiras (lardones) de aproximadamente 0.5 cm de grosor o en dados pequeños, según prefieras.
  3. Cocción: Pon las tiras en una sartén grande fría (sin añadir aceite). Calienta a fuego medio-bajo. Deja que la grasa ibérica se funda lentamente hasta que la carne esté dorada y muy crujiente por fuera, pero ligeramente tierna por dentro.
  4. Reserva: Retira el guanciale crujiente de la sartén y resérvalo en un plato con papel absorbente. ¡Importante! No tires la grasa fundida; reserva unas 3-4 cucharadas de esta grasa líquida y caliente.

2. Creación de la «Carbocrema»

  1. Mezcla base: En un bol grande (donde luego quepa toda la pasta), bate ligeramente las 4 yemas de huevo.
  2. Incorporación: Añade el queso Pecorino rallado fino y una cantidad generosa de pimienta negra recién molida. Mezcla con unas varillas o tenedor hasta obtener una pasta densa.
  3. Emulsión Ibérica: Incorpora poco a poco las 3-4 cucharadas de la grasa caliente del guanciale FISAN que reservaste, batiendo continuamente. Esto pasteurizará ligeramente las yemas y creará una crema melosa y brillante con un sabor profundo a bellota. Si está muy espesa, añade una cucharada de agua fría.

3. Cocción de la pasta y ensamblaje final

  1. Pasta: Cocina los spaghetti en abundante agua hirviendo con sal (pon menos sal de la habitual, ya que el queso y el guanciale son salados). Cocínalos hasta que estén al dente.
  2. Reserva de agua: Justo antes de escurrir, reserva un cazo grande (unos 150ml) del agua de cocción, rica en almidón.
  3. Unión (Fuera del fuego): Escurre la pasta y llévala inmediatamente al bol donde tienes la crema de huevo y queso. No lo hagas en la sartén caliente para evitar que el huevo se cuaje.
  4. Mantecatura: Mezcla enérgicamente la pasta con la crema. Añade poco a poco el agua de cocción reservada (empieza con medio cazo) mientras sigues removiendo. El calor residual de la pasta y el agua creará una salsa emulsionada, sedosa y perfecta que envolverá cada spaghetti.
  5. Toque Final: Incorpora la mayor parte del guanciale ibérico crujiente y mezcla de nuevo.

 

4. Emplatado

 

Sirve inmediatamente en platos hondos. Corona con el resto del Guanciale de Bellota 100% Ibérico FISAN crujiente, un poco más de Pecorino rallado por encima y otro toque de pimienta negra recién molida. ¡Buen provecho!