El Solomillo Ibérico FISAN es uno de los bocados más preciados dentro de la pléyade de cortes extraordinarios que el cerdo ibérico nos ofrece. Cocinado por “La Roja” alcanza cotas insospechadas.

Para esta receta “La Roja” empleó la grasa del Jamón Ibérico de Bellota GR FISAN para envolver el solomillo ibérico. Así al asarlo conservó todo su sabor ibérico y una suavidad extraordinaria, pues el “envoltorio” jugó un papel decisivo en la consecución de una textura jugosa del solomillo.

Paralelamente con el mismo Jamón GR FISAN se elaboró un caldillo o fondo que concentraba todos los sabores puros del Jamón (intenso, sabroso, con un recuerdo de la bellota,…). Con ese caldo y un poco más de grasa de jamón GR FISAN se cocieron los garbanzos para el acompañamiento, consiguiendo así que su sabor nos provocara un recuerdo primario de los sabores puros del Jamón. Una vez cocidos, "La Roja" los empleó como ingrediente principal de un “hummus” que servía de base al solomillo al emplatar. Unos cuantos garbanzos enteros completaban las dos texturas que dan nombre al plato.

Falta tan solo recuperar los elementos caramelizados de la base de la bandeja de asar con el mismo caldo de Jamón que habíamos preparado y dejar que reduzca. Podéis probar a añadir un poco (solo un poquito) de “Pedro Ximenez” o de un buen vino de vuestro gusto para la reducción. No se trata de elaborar una salsa de vino, solo queremos redondear los sabores de la reducción.

Llega la hora de coronar nuestro plato con una viruta bien dispuesta de Jamón Ibérico de Bellota GR FISAN. El sabor que tiñe todos los elementos del plato en su estado puro, guiando al paladar hacia el mundo ibérico donde queremos llevarlo.

Si te decides a probar con la elaboración de este plato, permítenos un consejo. Haz un solomillo más de los que necesitas y al acabar de asarlo deja que la carne se temple lentamente. Envuélvelo en papel film y consérvalo en la nevera hasta el día siguiente. Cortado en lonchas finas y servido sobre un pan tostado rico en textura (payes, integral,…) untado con un poco de mayonesa y con una buena mostaza a la antigua por encima del solomillo tendrás un bocado único con el mínimo esfuerzo.

¡¡¡Buen provecho!!!