Huevo «Perfecto» a Baja Temperatura con Jamón Ibérico FISAN
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Huevos camperos (de gallinas alimentadas con maíz)
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Jamón Ibérico de Bellota Gran Reserva (GR) FISAN
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Patatas
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Boletus frescos
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Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
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Agua mineral
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Sal y cristales de sal (Maldon)
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Opcional para versión pincho: Pan de payés
Preparación del huevo «perfecto» a baja temperatura:
Cocinamos los huevos en un cazo con agua mineral y un toque de sal (para evitar sabores clorados). La clave es mantener la temperatura constante entre los 62ºC y 65ºC durante un tiempo de entre 30 y 50 minutos. Esto permite que la clara cuaje con una textura cremosa mientras la yema permanece líquida pero densa. Se recomienda el uso de un termómetro de cocina o un robot de cocina que permita fijar la temperatura.
Preparación del cremoso de patata:
Elaboramos un puré de patata al mortero siguiendo la técnica tradicional. Machacamos las patatas cocidas a mano y las confitamos con un buen chorro de AOVE hasta obtener una textura untuosa y artesanal.
Salteado de boletus:
Limpiamos y troceamos los boletus. Los salteamos en una sartén con una gota de aceite a fuego vivo para que se doren y conserven su aroma a bosque.
Montaje del plato:
En un plato hondo, disponemos una cama del cremoso de patata al mortero. Sobre ella, colocamos con cuidado el huevo cocinado a baja temperatura y lo cubrimos con el salteado de boletus. Para finalizar, envolvemos el conjunto con láminas de Jamón Ibérico de Bellota FISAN Gran Reserva, cuya grasa se fundirá ligeramente con el calor del plato aportando una sofisticación definitiva.