El UMAMI (o quinto sabor) está muy presente en el Jamón Ibérico FISAN.

Dulce, salado, amargo y ácido son los cuatro sabores que aprendimos todos como la paleta básica con la que se construye el sabor de cualquier alimento; pero en 1908 el científico Kikunae Ikeda, profesor de la prestigiosa Universidad Imperial de Tokio, descubrió que había un sabor que era diferente del ácido, amargo, salado y dulce y lo nombro Umami.

Este quinto sabor desde hace años se sospechaba que estaba presente en el Jamón ibérico. Pero hasta que el científico español Dr. J. J. Cordova no ha realizado un estudio detallado sobre su presencia no se podía confirmar exactamente su importancia y concentración.

En la página web del UMAMI INFORMATION CENTER puedes encontrar toda la información sobre este estudio y la relación entre el quinto sabor y los jamones curados. De ahí hemos conseguido la gráfica que aparece en esta noticia, que muestra como aumenta la concentración de Umami a lo largo de un proceso de secado, curado y maduración de solo doce meses.

De hecho, si la carne de un filete de cerdo contiene 40 mg. por cada 100 gr. del aminoácido glutamato que genera dicho sabor, en el jamón ibérico curado durante 12 meses el valor crece hasta alcanzar los 337 mg. Y ese valor sigue creciendo a lo largo de la maduración en bodega. Por lo que puedes imaginarte la intensidad que puede llegar a alcanzar en cualquiera de los jamones ibéricos FISAN, que tienen curaciones desde los 36 meses hasta los 60 de un Gran Reserva Especial.

Por eso, en nuestro país disfrutamos hace mucho de este quinto sabor. Y los apasionados de FISAN mucho más.

¡Sayonara!